2014002. De los “forest garden” a las organizaciones de baja energía

a farm for the futureDebo haber visto unas 2o veces el tan fantástico como poco conocido documental “A Farm for the future”  (aquí en español) de la granjera @Rebecca Hosking. Me gusta la fotografía y el mensaje, y lo utilizo a menudo en mis charlas y clases sobre innovación. El pasaje donde explica cómo la combinación de diferentes plantas en forma de red para evitar que las vacas destrocen el pasto tiene mucho que ver con la cultura colaborativa, o cuando comenta que los campos -después de 10.000 años- no se deben arar introduciendo una innovación disruptiva son de lo más ilustrativo. Continua llegint

2013006. Democracia participativa: de Teresa Forcades a la explosión del Cámbrico.

Teresa forcadesMe confieso un enamorado de las redes y las ciencias de la complejidad.  A lo largo de mi vida profesional he coincidido con personas que me han enseñado mucho: la organización red con Joan Torrent; la democracia participativa con @ictlogist; las redes de sensores inalámbricos, con la gente de Dexma… y ahora con los cursos abiertos de Santa Fe Institute, genial!!! Nunca llego a profundizar pero voy aprendiendo. Me hubiese gustado trabajar con Ricard V Solé  en la UPF, pero los hados no me fueron propicios. ¿Tienen algo que ver estos modelos con la política? Continua llegint

2012007. De la città dei bambini al ZX Spectrum. Niños y niñas que reprograman la ciudad.

Anar a la versió en català

Hace pocos días fui al taller CiutatsLab CCCB organizado por Ramon Sangüesa e Irene Lapuente de La Mandarina de Newton. Se trataba de un ejercicio para repensar la ciudad como laboratorio o cómo aplicar las técnicas de laboratorio a la ciudad, y en este post quiero explicar mi experiencia personal por si a alguien le es útil.

Ramon empieza el taller con una descripción ontológica de conceptos vinculados a l’evolución de los labs: hacklab, medialab, livinglab,… y unos cuántos más. Yo personalmente eché de menos el concepto de Rural Lab que (hasta donde yo conozco) promueve en Ricard Espelt en el marco de TheProject.

En este taller una de las metáforas empleadas por una de las participantes (Montse) es la de la ciudad como una superposición de capas. Una primera capa física (edificios, infraestructuras), una segunda de programación (las rutinas, normas, actividades que hacemos cada día como la  educación, cruzar una calle, sacar la basura….) más o menos libre y una tercera de las personas y sus relaciones y redes. Este modelo me recuerda un poco al que explicaba Miquel Barceló (no el pintor) para la planificación del distrito barcelonés del 22@ y que reproduce en este post Xavier Ferràs. En este modelo no aparecía el concepto de programación al que quiero hacer referencia hoy.

Una de las conexiones del taller en la que yo nunca me había adentrado es el de que las ciudades están mal programadas. Me veo a mí mismo hace 30 años programando juegos con el ZX Spectrum, picando y repicando código, corta y pega y dale que te pego (y grabando con aquella cinta infumable). Siempre, de manera inevitable, quedaba algún cabo suelto. En otra época de mi vida diseñé microchips y tuve la misma sensación, el gazapo es un subproducto inevitable del cortaypega. Es cierto que después aparecieron herramientas como los debugger o depuradores de programa que facilitaban mucho el trabajo, pero entonces yo ya había dejado esta afición con la que seguramente me hubiera ganado mejor la vida. Me pareció -la de la programación de ciudades- una muy buena metáfora, un poco influenciada sin duda por The Matrix.

Finalmente nos planteamos en el grupo de trabajo qué elemento podía constituir un buen debugger para la ciudad y concluimos que los niños y las niñas, utilizados como sensores, podían muy bien cumplir esta función. Dejar niños y niñas correr por los espacios de la ciudad o plantearles preguntas y recoger datos y respuestas podía llegar a ser una vía muy interesante para diseñar ciudades -como hace Tonucci con la ciudad de los niños– pero también para rediseñarla mediante el debugging.

Como ejemplo de debugging emergente, los parques infantiles de los que hablé hace un tiempo en relación a la responsabilidad. En Sant Cugat, mi pueblo-ciudad, el ayuntamiento decidió construir un parque para gente mayor al lado de un parque infantil clásico. ¿Qué pasó? Que los niños decidieron sin que nadie les preguntase que era mucho más interesante pasar por las barras y artefactos pensados para prevenir la artritis y artrosis que por los columpios y otros instrumentos de juego planificado. Un primer bug en el programa!!

Agradezco a Ramon e Irene la oportunidad de aprender y repensar un rato, un oasis cultural en medio de tanta mediocridad e hipocresía!

2012001. Dependència tecnològica. De las vaques suïsses a les telecos angleses.

Segueixo amb més casos de canvi del model de comercialització d’aquesta nova economia local distribuïda. Avui toca Vitacarn. El missatge és clar i contundent.   Venda directa de carn ecològica.   I aquestes cinc paraules contenen molt més significat del que sembla a primer cop d’ull.

A principis de segle XXI alguns ramaders del Pirineu es van adonar de que amb el model de distribució tradicional el seu producte perdia valor en comptes de guanyar-lo. Ells (bàsicament ells) oferien una carn de qualitat, en alguns casos ecològica, de vedells criats en llibertat i amb llet i farratge natural. Però quan els venien per a l’engreix el seu element diferencial es diluïa-per l’alimentació i tractament rebuts-amb els vedells de producció industrialitzada i perdien tot el seu valor.

Vam veure que en el cas de l’ovella Xisqueta un dels actius del territori de l’Alt Pirineu residia en les característiques de la llana d’aquesta raça ovina, i en tenir també a algú que recordés -encara- com era l’ofici de pastor i com es treballava la llana. A partir d’aquests elements i d’una persona amb molta empenta i carisma es va començar a teixir un entramat de relacions cooperatives que els han portat a on són ara.

En el cas de les vaques del Pirineu passava alguna cosa semblant. La raça Bruna dels Pirineus és una barreja regulada entre vaca suïssa d’importació a principis del S. XX i vaca catalana autòctona (podeu estudiar-ne les característiques com si d’un cotxe es tractés aquí, vacaecomoción) que s’ha anat especialitzant fins convertir-se en una fàbrica de carn. La transferència de tecnologia i coneixement en el sector primari ja existia en aquells dies.

Però tot i que alguns insisteixin en que totes les carns són iguals, el resultat de créixer en un estable o fer-ho passejant pel camp no és el mateix. Així que un dia, veient en perill la seva explotació ramadera, l’Ignasi Castellarnau va decidir posar en valor els seus actius evitant aquelles etapes que li feien perdre marge. Va crear una empresa de venda directa de carn ecològica, Vitacarn, en diferents presentacions (depenent del plat a cuinar) i pesos, i t’ho porta a casa per un preu molt assequible.

Perquè Ignasi Castellarnau pugui vendre la seva carn directament es necessiten altres elements que no són tan evidents. D’una banda, la regulació i certificat de producció ecològica (un mercat que no para de créixer a Espanya, ja no només exportem a Alemanya i ens quedem amb lo peorcito de la producció!). De l’altra, un reconeixement i millora de la raça Bruna dels Pirineus mitjançant investigació sobre la raça, la promoció de la marca i la capacitació dels ramaders i ramaderes per a una millor gestió de les explotacions.

I també el soft: les xarxes de cooperació entre els ramaders amb el suport de l’administració per inundar el mercat de carn ecològica que temps hi haurà per lluitar pel preu. El primer pas, obrir mercat. Aquesta cooperació – a través en aquest cas d’una federació de productors– inclou també eines de comunicació entre els ramaders. Compres o vens una vaca? El tauler d’anuncis de la federació et permet accedir a ofertes i demandes, així com a informació comú. Potser, i posats a demanar, podria incloure una comunitat de pràctica com les que predica @Odilas i altres a The Project?

I no ens hem de descuidar d’un element bàsic. Cal també que les xarxes de telecomunicacions-el que abans eren les carreteres-arribin a tot el territori. Infraestructures bàsiques que permeten el desenvolupament de zones econòmicament deprimides i que amaguen un valor diferencial més gran del que s’imaginen els seus habitants. Quan llegeixo la publicitat de Vodafone “8 de cada 10 poblacions entre 500 i 1000 habitants tenen cobertura de banda ampla mòbil” m’indigno i em pregunto: què passa amb les de menys de 500 habitants? No són rendibles? Com pretenem que un ramader pugui controlar venda directa sense una bona comunicació?

Seguim pensant que hi ha molt per fer!

+ info

http://www.etselquemenges.cat/origen/vedella-ecologica-de-la-raca-bruna-dels-pirineus-a-la-taula-de-casa-8244

2011003. De chimpancés y robots a la ciencia de redes o redología

Qué tienen que ver los chimpancés, los robots que juegan a futbol y la innovación? A priori, poco. Pero si empezamos a relacionar conceptos la cosa mejora. Este era el contenido de la sesión que hoy 14 de abril he compartido con empresarias y empresarios reales y en potencia en el Centre de Suport a l’Empresa de Gavà que ha retransmitido en twitter @marta_gimeno vía #e2gava.

El punto de partida era la visualización de dos interesantes y breves videos; el primero explicaba cómo un chimpancé mejora su desempeño mediante la cooperación -con un humano, otra especie!- y cómo una vez aprendida la mecánica repite la operación con evidente satisfacción.

En el segundo vídeo son los robots de Robocup los que me hacen pensar. Aunque los torneos de robots futbolistas estén ya en la edición de 2010, este vídeo del 2000 muestra cómo los robots establecen una estrategia compartiendo conocimiento del entorno, incluso cuando a uno de ellos (ellas?) le vendan los ojos.

A partir de los videos hemos empezado a debatir sobre la microempresa, las redes y la cooperación. El problema identificado es que el entorno cambia de manera acelerada, y que las grandes empresas que durante muchos años dieron respuesta a estos cambios ya no son -o no tan- válidas. Una estructura de organizaciones en red puede responder mucho mejor a estos cambios como una estructura reticular soporta mejor un vendaval que una maciza.

¿Cual es entonces el problema? Somos un país de pymes, para nosotros es perfecto que la microempresa en red empiece a despuntar como elemento clave de la economía tal y como describe Joan Torrent en este artículo revelador.  El problema es que mantenemos la estructura organizacional de la época industrial para gestionar las redes (y la educación, dicho sea de paso :).

¿Pero dónde podemos aprender a crearlas y a gestionarlas? Quién nos enseñará a crear redes robustas, donde la eliminación de un elemento no merme la capacidad del sistema global? Redes autoorganizadas que generen estrategias emergentes y que se autoreparen? Redes con capacidad de aprendizaje a partir de unas directrices iniciales? Estos conocimientos están hoy en manos de la biología, la etología, la inteligencia artificial, la física de materiales, la química computacional, las matemáticas, la sociología…. pero no en la empresa.

Por eso creo que es urgente establecer asignaturas relacionadas con la ciencia de las redes o REDOLOGÍA (propuestas?), para poder ir más allá en el ámbito de la innovación o lo que es lo mismo, la capacidad de adaptación a un medio cambiante. Y creo que en este nuevo concepto las mujeres, con mayor inteligencia colectiva, jugarán un papel clave.

 

 

2010029. De La Caverna de jsaramago a las Networked Ecologies de @jfreire

Imaginad que tomamos una región como Catalunya con 32.000.000.000 m2 de superficie (pongamos 28.000.000.000m2 útiles) y unos  7M de personas. Convertimos a las personas en partículas distribuidas de manera uniforme sobre el territorio (distribución A). Saldría si mis cálculos no me fallan a 4.000m2 por persona, suficiente para que cada unidad familiar de 4 personas disponga de 16.000m2 -algo más de 1’5Ha- para su disfrute y autoconsumo. Por qué entonces nos molestamos en apiñarnos todos en megaciudades con edificios de 20, 30 o 100 plantas sin apenas verde ni sol? Qué sentido tiene?

Para empezar a discutir (y por que me encanta dejar que se me vaya la olla) podemos imaginar que simulamos nuestro mundo de partículas-persona sometiendo a las partículas a diferentes tensiones para que se desplacen y modifiquen su distribución uniforme. Podríamos hablar de factores aglutinantes, factores limitantes y condiciones de contorno. Los primeros generan una aglomeración de partículas, los segundos la repulsión (siguiendo el principio de exclusión de Pauli o el de máxima distribución en los lavabos públicos de caballeros que llega a la misma conclusión sin tanta ciencia).

Como factores aglutinantes podríamos tener:

– la orografía: imitamos los movimientos tectónicos generando montañas y valles, y parametrizamos el rozamiento de estas partículas-persona de manera que desciendan por las pendientes creadas artificialmente. Tendríamos una primera aproximación natural a la distribución actual con menor densidad en las laderas y mayor en los valles y altiplanos (distribución B).

– los recursos naturales: hídricos (ríos, lagos y acuíferos) o eólicos que actuasen como atractores de partículas debido a que proporcionan recursos (mejores cosechas, transporte fácil en una dirección, reservas de agua durante la sequía, generación de energía…) lo que generaría una (distribución C).

– el comercio y el trabajo: las redes de comercio entre ciudades son un ejemplo de redes libres de escala. Pocas con muchos nodos, muchas con pocos nodos. A mayor tamaño, mayor efecto llamada, generando una (distribución D).

Podríamos incorporar también los factores limitantes:

-Los propios recursos de la región: energéticos, ambientales, educativos, de población tienen un límite. De nada sirve generar miles de universitarios si no hay empresas que los absorban o no se facilita y/o estimula la creación de las mismas. La movilidad y la productividad están estrechamente relacionadas, a 80 o a 120km/h. El transporte público tiene que ser realmente asequible, no un lujo como es ahora (un apunte. En mi casa, llevando a los niños al cole gasto 40€ al mes en carburante -asumo que ya tengo el coche-. Si vamos en transporte público gasto 240€ en tarjetas de metro/FGC -asumo que el tren circula igualmente con o sin nosotros).

– Política: la distribución de estos recursos y de los servicios a la ciudadanía. En la lectura positiva, para evitar la despoblación se dedican recursos que garantizan unos servicios mínimos a la población autóctona que frena el efecto llamada (recomiendo leer La Caverna de Saramago sobre esta cuestión). En la lectura negativa, la población rural e mantiene para que alimente a la gran ciudad, sirva de vía de escape el fin de semana y vote convenientemente siguiendo una ponderación electoral un tanto extraña.

Y las condiciones de contorno:

– Las propiedades de repulsión/atracción de las partículas y su rozamiento. Las organizaciones (léase empresas principalmente) actuales no dejan de ser asociaciones de partículas bajo un NIF, moléculas con mayor o menor afinidad, que pueden intercambiar átomos (empleados) entre ellas, actuar solas, en pareja o como grandes conglomerados. El movimiento de las partículas se podría asimilar al proceso de emprendimiento y a las barreras para crear una economía con un elevado grado de reposición de productos (empresas que nacen y mueren, que prueban, que fracasan y aprenden).

– Los límites de los campos de energía, es decir, hasta dónde podemos llegar en nuestro afán por tener naranjas cada día en la mesa importándolas de Chile. O la soberanía, preferimos generar nuestra energía y nuestro sistema de investigació o importarlo todo?

Está claro que simular los factores iniciales es simple. Cuando entra en juego la socialización todo el esquema se complica. Como dice Juan Freire en su artículo se trata de simular las  “networked ecologies” que serían “sistemas hipercomplejos producidos por la tecnología, las leyes, las presiones políticas, los deseos disciplinares, las restricciones ambientales y una miríada de otras presiones, agregadas y con mecanismos de retroalimentación”.

No es tarea fácil, pero sí es imprescindible en nuestro caminar hacia territorios sostenibles.

2010019. ¿Mejor pequeñas y emprendedoras? Ánimo, @juleniturbe

Uno de mis entretenimientos preferidos es establecer relaciones entre las diferentes entradas que voy coleccionando. Estos días han caído en mis manos dos documentos de diferente extensión ciertamente interesantes, y una propuesta de proyecto final de carrera PFC que me lleva a descubrir a la empresa Techideas.

El primero, el post-pataleta escatológica de Julen Iturbe sobre el gigantismo empresarial que, además de hacerme reir, me ha llevado a pensar sobre la importancia de las pequeñas cosas y nuestra obsesión por el crecimiento. Nos dice Julen que las empresas crecen y se fusionan, y los empleados acaban siendo un número prescindible. Estamos reproduciendo el esquema de la metrópolis, donde nadie se conoce ni se cuida del prójimo, en la empresa. Estructuras jerárquicas con múltiples departamentos que capan la iniciativa personal, no lugares donde perder la vida por un plato de lentejas. Julen acaba renunciando al sistema fagocitador, al menos por un día.

El segundo es un documento de NEF -fundación que sigo hace cierto tiempo- que propone algunos atajos innovadores, sin duda mucho más innovadores que la reforma laboral en ciernes, para lidiar con la triple crisis que nos azota. El texto de NEF se titula “The art of Rapid Transition, How to thrive in times of crisis” y os lo podéis descargar también en abierto (ah, qué gran cosa esta para las economías precarias sedientas de conocimiento). Nos habla entre otros casos de la experiencia de Cuba (sí, sí, Cuba, esto ya me huele a comunistas alternativos) y explica cómo a partir de la caída de la URSS la isla se las tuvo que ingeniar para reconvertir su sistema de alimentación prescindiendo de abonos químicos y transporte, y cómo este cambio derivó en mejoras en salud y en emprendimiento mediante la parcelación -nunca mejor dicho- de responsabilidades sobre los huertos ciudadanos.

El tercero, el PFC de la UPC, es el estudio de innovación que ha realizado Manu Arjó en la empresa Techideas sobre SIRONTA, un entorno gratuito colaborativo (P2P collaborative tool used for exchanging, creating and editing documents that require teamwork) ciertamente atractivo desarrollado aquí mismo, en la vieja Barcelona. Techideas tiene un sentido de la responsabilidad social y del openness que bien podría formar parte de los 20 casos de economía abierta estudiados por MIK i EOI.

Qué tienen en común los tres elementos? Desde Cuba nos dicen que lo que hizo el gobierno cubano fue pedir a la población que fuese el máximo de autosuficiente respecto de la alimentación. Que cada individuo, cada empresa, cada cbarrio, cultivase un pedazo de tierra en la ciudad o en el campo, y se hiciese responsable del mismo, y que sus ingresos y su propia vida podrían depender de su producción, y no de la ayuda del Estado. Las grandes extensiones de cultivo se trocearon y repartieron ya que tampoco había combustible para trabajarlas ni para repartir la cosecha a toda la isla, y se fomentó el consumo local. En una palabra, se descentralizó y se delegaron responsabilidades, lo que fomentó el emprendimiento en gestión económica y técnica y la innovación unipersonal abierta.

Desde Techideas se nos ofrece un modelo empresarial basado en la imitación de la naturaleza y de las Scale Free Networks como elementos robustos y eficiente de gestión de ecosistemas. Como en el caso anterior y como nos enseña la naturaleza, una miríada de pequeñas empresas conectadas realizando trabajo colaborativo son más eficientes que una sola empresa grande, siempre que sean capaces de cooperar tanto en el conocimiento como en los proyectos de inversión. Para ello Techideas ha desarrollado SIRONTA y lo ofrece en su versión básica con licencia gratuita.

Por tanto, Julen, un poco de esperanza respecto al futuro. Cierto es, las grandes empresas deshumanizadas tienen algunas pegas, pero también algunas ventajas si sabemos combinar el micro y el macro. El Grameen Bank es el banco de microcréditos formado por millones de accionistas que hace más de 20 años está transformando el mundo. Danone sería una de esas grandes empresas un tanto deshumanizadas vendidas a los accionistas. La unión de ambas iniciativas mediante el Grameen Creative Lab (otro caso para MIK-OBEA) permite el desarrollo de  proyectos de social business como el Grameen Danone que transforman el mundo sin renunciar a lo bueno de cada instrumento socioeconómico que hemos desarrollado desde hace 40.000 años, muy lejos todavía de los 4.500 millones de años de evolución de Gaia.