2010031. Empresas políticas, Mascarell y Superlópez

¿Qué es más importante para un político? ¿Servir a la sociedad eligiendo la mejor opción para llevarla a cabo, o dar satisfacción y mantenerse fiel al partido que lo ha acogido y visto crecer?¿Denunciará el PSC a Mascarell por llevarse consigo secretos de partido tal y como hizo General Motors con Súperlopez?

Como algunos de vosotros sabréis en el gobierno de Catalunya se ha iniciado la 129 legislatura democrática (con intermitencias) con un gobierno de CiU. Uno de los hechos más relevantes ha sido la incorporación al nuevo gobierno de una persona – Ferran #Mascarell – que hasta ahora había “pertenecido” al principal grupo de la oposición, el PSC. Obviaré los detalles truculentos sobre las dos almas del PSC y la negativa a que Mascarell se presentase -por el PSC, claro- a alcaldable por Barcelona. Lo que me importa en este post es abundar  en la teoría de la empresa política.

Ferran Mascarell ha recibido críticas descarnadas de sus anteriores compañeros de partido, al que ha renunciado. Fue anteriormente Conseller de Cultura en el gobierno socialdemócrata tripartito maragalliano, cayó con el tripartito montillano y vuelve de nuevo a ejercer con un gobierno demócrata-cristiano (qué palabras más anticuadas y excluyentes).

¿Qué pasaría si un alto directivo de la General Motors dejase la empresa y se pasase a la Wolkswagen? Esto es lo que pasó con José Ignacio López de Arriortúa, explicado con pelos y señales en este fantástico artículo (no verifico su autenticidad, curiosamente en wikipedia se saltan este episodio de su vida, pero no tiene pérdida).

Estas dos personas dejaron sus empresas porque tenían una misión. En el primer caso,  conseguir el desarrollo de la cultura catalana. En el segundo, montar una fábrica en Amorebieta y contribuir al desarrollo de su país. Estas dos empresas -PSC y GM- no fueron ni las primeras ni las últimas, simplemente un instrumento. Cuando las condiciones del entorno cambian -posicionamiento ideológico más conservador o catalanista, imposibilidad de montar la fábrica y acoso a la familia- no es lícito dar un salto profesional?

¿No deberían los políticos que critican a Mascarell estar exultantes porque una persona con gran experiencia lidere el gobierno de las políticas de fomento de la cultura catalana desde la mejor posición posible, aunque sea desde otra posición ideológica?

2010030. De oligopolios, innovación y emprendimiento en la política.

Recuerdo que cuando Google empezó a ofrecer sus servicios de búsquedas nos maravillamos de que un producto tan útil y rápido pudiese ser gratis. No nos lo creíamos. Nos explicaban los expertos que nosotros dejábamos de ser los clientes, que estos eran cada una de las empresas y personas que contrataban la publicidad. Nuestro papel era residual, éramos simples usuarios, meras visitas. Cuantas más personas navegaban por una página determinada, más cobraba Google de los verdaderos clientes.

Si algo no me gusta de las campañas electorales es la sensación que me queda de jugar el mismo papel que asumo en los sites de internet, de ser simplemente un usuario. Imprescindible, sí, porque sin nosotros no hay partidos democráticos, pero en ningún caso -o sólo en el de una gran abstención- determinante. Me planteo entonces, ¿qué diferencia hay entre un partido político y una empresa?

El cliente del partido político -el que paga a fin de cuentas- es principalmente la administración en sus diferentes niveles. El partido político satisface una necesidad del Estado de Derecho, proveer al sistema de personas formadas que concurran libremente a unas elecciones garantizando la alternancia en un sistema democrático.

Los partidos se endeudan con entidades bancaria con la esperanza de que la inversión sea rentable y que puedan devolver los préstamos -o que eventualmente sean condonados- realizando previsiones sobre hipotéticos votos o escaños. No he sido capaz de encontrar una referencia actual a la situación económica de los partidos, siendo la última publicación del balance y cuenta de pérdidas y ganancias de los partidos la del del año 2006, publicado este año 2010. (Este documento es ciertamente interesante, y me propongo utilizarlo en para las clases que imparto sobre empresa a futuros ingenieros e ingenieras de la UPC).

¿Por qué no publican esta información en sus webs como si cotizasen en bolsa? De hecho nosotros debiéramos actuar como accionistas, y para invertir en ellos además de los programas sería interesante disponer de la información económica y de la solvencia de los partidos.

Los partidos establecen estrategias de marketing dignas de la mejor campaña de comunicación de una empresa, financiada con recursos públicos. Fijan sus targets electorales, los productos -territorios, mensajes y personas- estrella  en los que invertir más. Determinan el precio de cada voto invirtiendo sólo en aquellas zonas en las que un acto de campaña es rentable… ¿No sería mejor que simplemente nos hiciesen llegar su programa y ahorrasen al contribuyente estas campañas?

Finalmente, la pregunta del millón. Hace algunas semanas Bruselas multó con 800 millones a once aerolíneas que pactaron los precios del transporte de mercancías. Nos alegramos de que funcione tan bien una entidad que vela por el correcto ejercicio de la competencia. Sin embargo, quién sino los propios partidos políticos -de común acuerdo- fijan a través del gobierno de turno las subvenciones que recibirán a cambio de cada uno de nuestros votos?

Esta es tal vez la principal diferencia con el sistema empresarial. ¿Dónde está el riesgo? ¿Cómo se puede desarrollar una cultura del emprendimiento y la innovación en la sociedad si los referentes políticos son incapaces de asumir riesgo alguno? Si la innovación presentada por un partido es demasiado radical y avanzada para la sociedad tendrán pocos votos, no entrarán en el Parlamento ni tendrán subvención.  Morirán. Sin embargo, si el programa es suave, de innovación incremental, con nulo riesgo, los votos serán los previstos, se recibirá la subvención y el sistema se perpetuará hasta su extinción.

¿No será este uno de los motivos de la desafección política? Puedo estar de acuerdo o no con algunas de las formaciones pequeñas que presentan propuestas novedosas, pero lo que sí aplaudo es el coraje al iniciar una iniciativa política con escasos recursos, son los emprendedores y emprendedoras de la política.

2010029. De La Caverna de jsaramago a las Networked Ecologies de @jfreire

Imaginad que tomamos una región como Catalunya con 32.000.000.000 m2 de superficie (pongamos 28.000.000.000m2 útiles) y unos  7M de personas. Convertimos a las personas en partículas distribuidas de manera uniforme sobre el territorio (distribución A). Saldría si mis cálculos no me fallan a 4.000m2 por persona, suficiente para que cada unidad familiar de 4 personas disponga de 16.000m2 -algo más de 1’5Ha- para su disfrute y autoconsumo. Por qué entonces nos molestamos en apiñarnos todos en megaciudades con edificios de 20, 30 o 100 plantas sin apenas verde ni sol? Qué sentido tiene?

Para empezar a discutir (y por que me encanta dejar que se me vaya la olla) podemos imaginar que simulamos nuestro mundo de partículas-persona sometiendo a las partículas a diferentes tensiones para que se desplacen y modifiquen su distribución uniforme. Podríamos hablar de factores aglutinantes, factores limitantes y condiciones de contorno. Los primeros generan una aglomeración de partículas, los segundos la repulsión (siguiendo el principio de exclusión de Pauli o el de máxima distribución en los lavabos públicos de caballeros que llega a la misma conclusión sin tanta ciencia).

Como factores aglutinantes podríamos tener:

– la orografía: imitamos los movimientos tectónicos generando montañas y valles, y parametrizamos el rozamiento de estas partículas-persona de manera que desciendan por las pendientes creadas artificialmente. Tendríamos una primera aproximación natural a la distribución actual con menor densidad en las laderas y mayor en los valles y altiplanos (distribución B).

– los recursos naturales: hídricos (ríos, lagos y acuíferos) o eólicos que actuasen como atractores de partículas debido a que proporcionan recursos (mejores cosechas, transporte fácil en una dirección, reservas de agua durante la sequía, generación de energía…) lo que generaría una (distribución C).

– el comercio y el trabajo: las redes de comercio entre ciudades son un ejemplo de redes libres de escala. Pocas con muchos nodos, muchas con pocos nodos. A mayor tamaño, mayor efecto llamada, generando una (distribución D).

Podríamos incorporar también los factores limitantes:

-Los propios recursos de la región: energéticos, ambientales, educativos, de población tienen un límite. De nada sirve generar miles de universitarios si no hay empresas que los absorban o no se facilita y/o estimula la creación de las mismas. La movilidad y la productividad están estrechamente relacionadas, a 80 o a 120km/h. El transporte público tiene que ser realmente asequible, no un lujo como es ahora (un apunte. En mi casa, llevando a los niños al cole gasto 40€ al mes en carburante -asumo que ya tengo el coche-. Si vamos en transporte público gasto 240€ en tarjetas de metro/FGC -asumo que el tren circula igualmente con o sin nosotros).

– Política: la distribución de estos recursos y de los servicios a la ciudadanía. En la lectura positiva, para evitar la despoblación se dedican recursos que garantizan unos servicios mínimos a la población autóctona que frena el efecto llamada (recomiendo leer La Caverna de Saramago sobre esta cuestión). En la lectura negativa, la población rural e mantiene para que alimente a la gran ciudad, sirva de vía de escape el fin de semana y vote convenientemente siguiendo una ponderación electoral un tanto extraña.

Y las condiciones de contorno:

– Las propiedades de repulsión/atracción de las partículas y su rozamiento. Las organizaciones (léase empresas principalmente) actuales no dejan de ser asociaciones de partículas bajo un NIF, moléculas con mayor o menor afinidad, que pueden intercambiar átomos (empleados) entre ellas, actuar solas, en pareja o como grandes conglomerados. El movimiento de las partículas se podría asimilar al proceso de emprendimiento y a las barreras para crear una economía con un elevado grado de reposición de productos (empresas que nacen y mueren, que prueban, que fracasan y aprenden).

– Los límites de los campos de energía, es decir, hasta dónde podemos llegar en nuestro afán por tener naranjas cada día en la mesa importándolas de Chile. O la soberanía, preferimos generar nuestra energía y nuestro sistema de investigació o importarlo todo?

Está claro que simular los factores iniciales es simple. Cuando entra en juego la socialización todo el esquema se complica. Como dice Juan Freire en su artículo se trata de simular las  “networked ecologies” que serían “sistemas hipercomplejos producidos por la tecnología, las leyes, las presiones políticas, los deseos disciplinares, las restricciones ambientales y una miríada de otras presiones, agregadas y con mecanismos de retroalimentación”.

No es tarea fácil, pero sí es imprescindible en nuestro caminar hacia territorios sostenibles.

2010028. Titanic y el cambio climático

He visto “Titanic” por segunda vez de James Cameron y me ha parecido interesante comparar su hundimiento con nuestro cambio climático. Imaginemos que la Tierra es el Titanic, y que el cambio climático es el iceberg, del que sólo vemos 1/8 parte emergente…

1.1912. Las embarcaciones cercanas advirtieron al Titanic del avistamiento de icebergs en la zona. El presidente de la White Star Line, J. Bruce Ismay, ordenó proseguir a toda marcha para llegar un día antes a NY y conseguir mayor publicidad para su compañía (y retorno para su inversión).

1.2010. Son cada año más frecuentes los episodios meteorológicos extremos debidos al cambio climático, y lo serán más en el futuro. Inundaciones, sequías, huracanes… sin embargo, seguimos a toda máquina presionados por la maximización del capital sin ser capaces de contener las emisiones de CO2 y haciendo caso omiso de estas señales.

2. 1912. El primer oficial, William Murdoch, no tuvo en cuenta en aquellos momentos críticos que la parte visible del iceberg es sólo 1/8 de su volumen total. La proa esquivó el iceberg emergente en el último momento, pero no la masa sumergida, que fue la que desgarró el casco en una tercera parte de su longitud. El Titanic estaba preparado para flotar con cuatro compartimientos de agua inundados. Pero fueron cinco.

2.2010. El cambio climático es sólo la punta del iceberg, pero como señala Johan Rockstrom en este excelente video de TED hay otros nueve aspectos (minuto 9’45”) que se están deteriorando -dos de los cuales están ya  superados- y que marcan los límites de nuestra actuación si queremos conservar al homo sapiens.  Tal vez el planeta esté preparado para sobrepasar dos de los nueve límites y seguir flotando. Pero y si con el tercero se hunde?

3. 1912. Tres clases en el barco, primera, segunda o clase media acomodada y tercera. Murieron el 80% de viajeros de 3a clase, el 60% de 2a y el 40% de 1a clase. Los de tercera estaban “separados” de los otros para evitar que se mezclasen durante el viaje, muchos de ellos no entendían inglés -lo que les hubiese permitido entender las indicaciones de la tripulación y alcanzar la cubierta con más facilidad- y estaban en las zonas del barco menos privilegiadas y más lejanas a los botes.

3. 2010. Mientras  los afectados por estos fenómenos sean del 80% pobre no habrá problema, cómodamente instalados en nuestra cubierta de primera clase. A las sequías desalinizadoras, al calor, aire acondicionado, y a las inundaciones, bomberos y seguros. Somos incapaces de ponernos en la situación del otro, y no queremos ni pensar en la inmigración climática que se nos avecina. Si ellos no tienen recursos o están en zonas del planeta poco agraciadas y no entienden “el inglés”, mala suerte.

Toda la información de http://es.wikipedia.org/wiki/Titanic

2010027. Independencia líquida y testosterónica

Dándole vueltas al concepto de independencia y “la indisolubilidad de la nación española” en este 11 de septiembre de 2010 me surgen algunas reflexiones que quisiera compartir contigo, lector o lectora.

Cuando hace 1000 años un señor feudales decidía hacer la guerra al señor feudal del territorio vecino y perdía o ganaba, sus vasallos cambiaban de “estado” casi sin enterarse, entre otras cosas porque se dedicaban a sobrevivir y no tenían tiempo ni necesidad de preocuparse por su identidad nacional. De hecho el señor feudal era el propietario del territorio y de todo lo que éste contenía, incluyendo animales, leyes, recursos naturales, hombres, y sobre todo, mujeres.

Hoy en día es algo diferente. ¿Qué pasaría si mañana un grupo identitario decidiese proclamar la independiencia de un -llamémosle- Estado A para pasar a engrosar la nómina de un Estado B? ¿Porque no nos engañemos, en el fondo se trata de eso, no? La función de los señores feudales “Tú siervo dame el diezmo o parte de tu producción y yo te protejo y te dejo vivir en mi territorio”, ahora la asumen los estados con el “tú trabaja, paga impuestos y convive cívicamente y yo te permito vivir en mi territorio, te protejo, te educo, te curo y te doy una pensión hasta el fin de tus días”.

¿Cuál es entonces la diferencia? Claramente no en la recaudación para financiar las guerras, que en estas andamos todavía. Donde antes había un señor feudal con derecho de pernada ahora hay un señor estado que tiene a bien concederte permiso de residencia y trabajo en un territorio del que se ha apropiado, siempre que te portes bien y cumplas con unas leyes y constitución que tú no has votado.

Imaginemos que este grupo identitario cree que el Estado A no lo trata suficientemente bien y que prefiere trabajar para el Estado B, existente o por definir, que le prometa un futuro mejor y que además tenga en cuenta sus especificidades identitarias. ¿Cuál es el problema? Este punto que en el mercado laboral es tan claro -trabajo para quien me paga- o que en la otrora rutilante estrella del ciberespacio Second Life permitía crear naciones sin territorio, topa con la “propiedad” del territorio por parte del estado.

El grupo identitario puede si quiere independizarse  y vagar por el mundo, o establecerse en algún lugar. Y si el lugar escogido pertenece al Estado A -que en general obtuvo el territorio como botín de guerra- el grupo identitario tendrá que aceptar las condiciones que éste le imponga. Hasta hace pocos años, la única solución para el grupo identitario era declarar una guerra por el territorio de manera que el Estado B consiguiese también un territorio propio.

Esta estrategia era propia de los señores feudales, cuando no existía la democracia y ellos eran los propietarios reales de la tierra. Pero ¿es todavía así? ¿Realmente el Estado A -que no es más es que una entelequia jurídica- es propietario del territorio? Cuando hablamos de indisolubilidad de una nación, ¿no estaremos pensando más bien en la indisolubilidad de un territorio y de sus activos y pasivos?

Tal vez esta indisolubilidad, una propiedad tan sólida y testosterónica para los señores feudales, puede fácilmente disolverse como un azucarillo en estos tiempos líquidos de Zygmunt Bauman

2010026. Educando por un lado y ayudando a matar por otro

Este post se me hace difícil, pero siempre es bueno reflexionar en voz alta sobre temas espinosos como el de la industria de la muerte (o armamentística, o de defensa, o cualquier otro eufemismo que queramos introducir para tranquilizar nuestra conciencia). Y se me hace difícil porque de lo que se trata es de mojarse sobre temas que afectan tanto a mi “yo profesional” como a mi “yo personal”, así  que intentaré hacerlo simple y convincente al menos para mí. (Por cierto, primer post con la ayuda de Zemanta, veremos qué tal funciona en castellano).

Me llegó a través del boletín de Setem información sobre la campaña impulsada por las ONG Justicia y Paz, Setem y el Observatorio de la Deuda en la Globalización para conseguir que BBVA y el Banco Santander dejen de financiar o participar en empresas que fabrican armas nucleares o de racimo, es decir, aquellas que no son capaces de distinguir entre población civil y militar cuando actúan, y la fabricación de las cuales está prohibida en España. Si no sabes de qué van, este vídeo explicativo de La Sexta te ayudará a entender…

Estas ONGs utilizan el método activo de protesta comprando acciones de la compañia en cuestión -en este caso en Santander o BBVA pero antes Inditex- para poder intervenir en las juntas de accionistas. En este documento podéis leer una de las últimas intervenciones de la campaña y el detalle de las actuaciones que no encajan en el código ético de RSE del Santander.

Mi relación con el Santander se limita a una personal -un préstamo hipotecario- y también profesional más indirecta, ya que esta entidad colabora en la financiación de actividades de las universidades de manera general con el portal Universia y con aportaciones directas a algunas universidades como la UPC o la UB. Universia es una red de universidades iberoamericanas, un portal colaborativo y una fuente de recursos de subvención para la universidad a cambio de la posibilidad de captar clientes. Hasta aquí nada que objetar, qué hay más loable que invertir en educación de las personas?

La primera contradicción llega cuando pensamos en cómo una organización puede actuar en pro de una sociedad más educada y por ende justa manteniendo por la puerta de atrás apoyo a la fabricación de bombas racimo o nucleares. Uno ante esta actitud puede hacerse objetos de conciencia y no utilizar los servicios que subvenciona el Santander en la UPC por ejemplo y cancelar su hipoteca. Como  explico más adelante esta opción es de difícil realización al menos para mí y el común de los mortales. La alternativa es optar por apoyar las campañas activas como la ya explicada a nivel institucional -es decir, presionando al gobierno de la universidad para que a su vez incida en la política del Santander- o a título personal vía ONG, que en el caso del BBVA ha cosechado ya algunos frutos.

En el plano personal como decía la alternativa no está clara. A mí particularmente me gustaría poder liberarme de la hipoteca del Santander y depositar mis intereses en algún otro banco donde sepa qué hacen con mi dinero. Claro, la mejor opción es no tener hipoteca ni vivienda en propiedad y pasarse a la era del acceso, pero como bien dice Julen en su post, no dejan de ser dos caras de la misma moneda. Pero puestos a tener una propiedad, busquemos un banco libre de culpa -banca ética?- y que conceda préstamos hipotecarios aunque sea pagando un poco más que en el Santander (también pago más por la comida ecológica y nadie me obliga no?).

El primero que se te viene a la cabeza es Triodos pero entre sus servicios no aparece el préstamo hipotecario a no ser que tu casa sea también un local de economía real y sostenible. También podemos probar con Fiare y similares, pero tampoco me financian la vivienda. Me queda Caja Navarra y su innovadora (en su momento) banca cívica, que se ha unido recientemente a Caja de Burgos y Caja Canarias para formar el Grupo Banca Cívica. Una memoria de actividades del 2009 que ya quisiera para sí el Santander, la verdad es que se me cae la baba, pero nada dice de la financiación de la industria de la muerte. Pero tal vez no se pueda tener todo no?

Si queréis saber si vuestra entidad financiera participa en el negocio de la muerte podéis consultar las compilaciones en este post y en la web de banksecrets.eu, muy interesantes, la verdad. Veréis qué pocos se salvan.

Y para cerrar el post quiero empezar una tercera reflexión sobre el papel de las universidades en la industria militar. Uno de los motores de los países económicamente desarrollados ha sido sin duda la industria militar que desde hace años accede a la política de compra pública de la que adolece nuestro sistema de I+D no militar. No parece que los recortes de presupuesto les afecten y encima con un secretismo de dudosa legalidad mediante movimientos entre diversos ministerios y empresas públicas.

Dónde está el límite? Debe una universidad participar accionarialmente en una spin-off que participa en la industria militar? Debe establecer convenios de I+D con empresas  para optar a la fabricación de vehículos acorazados con la financiación del CDTI? Es esta conducta realmente reprobable?A mí personalmente ver el nombre de la universidad con la que colaboro en el post del link anterior me produce escalofríos, pero tal vez exagero.

Tal vez debamos limitarnos a las armas de destrucción masiva y las que no distinguen a civiles de militares. En este caso, debe una universidad renunciar a participar en un centro tecnológico con por ejemplo EADS entrando en el sector aeronáutico sabiendo que esta empresa suministra piezas de misiles nucleares o bombas racimo? Ahí lo dejo para que penséis un rato.