2014023. Innovació i comerç local. El cas de Fruiteria La Fina de Sant Cugat (CAT).

La Maria Sarroca, casada amb en Pau i amb tres fills, va néixer i viu a Sant Cugat del Vallès. Tot just acaba de complir quaranta anys. És una persona a qui mai no li ha fet pot treballar, des dels quinze que despatxa a la botiga situada als baixos de casa seva que abans havia estat ja habitació de jocs. La fruiteria forma part de la seva vida, no s’imagina treballant d’una altra cosa.

Els pares de la Maria, en Joan i la Fina, es van jubilar fa pocs anys. De tant en tant passen per la botiga, però han de tenir cura dels néts dia sí dia també. En Joan, des de l’any 1965 en què van obrir la botiga, traginant caixes amunt i avall, llevant-se d’hora al matí per triar el millor gènere al mercat majorista. La Fina, darrera el taulell atenent la botiga, composant l’aparador –va obtenir molts premis locals- i venent sempre, sempre, fruita i verdura de la millor qualitat. Mai no li van fer un retret i n’està ben cofoia.

Potser els hagués agradat traspassar la botiga d’una altra manera, però dels sis fills, només la Maria va voler continuar amb el negoci. Per sort -pensen- no té gaire iniciativa, els agradaria que fes el que ells sempre han fet, apostar per la qualitat. Per què haurien de canviar?  Continua llegint

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2010016. Estrategia ante el peak oil: el palo o la zanahoria?

Muchas veces me he preguntado cuál es la estrategia más satisfactoria, si el palo o la zanahoria, el castigo o el incentivo, en la motivación humana. Trabajábamos en clase el otro día la Teoría X – Y de Mac Gregor en la gestión empresarial, y había división de opiniones en el alumnado….  Desde la educación de los hijos hasta la declaración de la renta, todo pasa por el mismo filtro.

Llevo un tiempo leyendo sobre el Peak Oil, ese temido momento en que llegamos al cénit de la producción de petróleo y a partir del cuál nuestra civilización entrará en declive si no es capaz de adaptarse a la nueva situación. Hay artículos serios como el de Carles Riba,  webs-repositorio bien trabajadas e interesantes como ésta o  ésta o , otros artículos que auguran una catástrofe que dejará sólo un 10% de la población humana, para todos los gustos, vaya.

Mi opinión es que la administración y los mass media podrían y deberían ser más conscientes de el peligro que nos acecha a la vuelta de la esquina. Las predicciones pueden estar equivocadas, tal vez sí tengamos tiempo de adaptarnos, pero no está nada claro que sepamos vivir con un 20% del consumo de energía actual. Y llegar, llegará. En 10, 20 o 30 años, pero no más.

Y los gobiernos están adoptando una posición más de zanahoria que de palo. Hablan de cambio climático, de reducir las emisiones, de incremento de temperatura, de cambio de modelo, y la verdad es que convencen a poca gente porque tampoco ellos son consecuentes ni se lo creen. Lo del incremento de 1 a 5m del nivel del mar se salva con diques, lo del incremento de temperatura, con aire acondicionado,… Pero mientras afecte al “planeta” y no demasiado a nosotros, ajo y agua!

Pero qué pasaría si evidenciasen que el petróleo se está acabando? Por qué no hablan de ello? Tal vez la idea sea que si seguimos consumiendo a este ritmo o mejor lo aumentamos  llegaremos -por la vía indirecta, eso sí- a frenar el cambio climático porque no habrá más emisiones -una vez acabemos con gas y carbón- pero me parece una maniobra un tanto arriesgada.

Los que defienden modelos de economía local estarán de enhorabuena. No habrá petróleo para las grandes máquinas de la agricultura intensiva, ni para trasladar sus productos de una punta a otra del planeta. No habrá petróleo para construir nuevas carreteras, ni tan sólo alquitrán para reparar las actuales. No habrá petróleo para utilizar las flamantes salinizadoras de agua de mar. Ni para generar más plástico. Ni para…

Suena extraño? Creo que es un buen ejercicio pensar cuántas de las acciones que hemos hecho esta semana no podríamos haberlas llevado a cabo sin petróleo. No es sólo la energía, sino que el petróleo está presente en el 80% de las cosas que hacemos o utilizamos. Y ya no sabemos cómo lo hacían en 1850 para vivir con tan pocos recursos, nadie nos lo enseña ya.

Tal vez sea más eficiente empezar a ilustrar cómo puede cambiar el mundo que nos rodea en 20 años debido a la escasez de energía. Esto sí que nos afectará. Las renovables claramente no pueden satisfacer la demanda actual, y la energía que necesitaríamos en 20 años para construir paneles solares, aerogeneradores, geotermia,… es mayor que la que podemos extraer ahora mismo.

Por tanto, menos invertir en campañas de TDT y más cultura del PALO que nos vamos a pegar nosotros mismos viéndolo venir con 100 años de antelación. Seremos tan necios? Será que nos puede el EGO?

2010011. Del Game of Life a las castas de innovación

No sé si alguna vez habéis jugado al “Game of life“, un inocente experimento con mucha teoría sobre autoorganización detrás. Se trata de un juego creado por John Conway, y con el que os podéis pasar horas probando nuevas figuras de condiciones iniciales. Hace tiempo hablé sobre esto en un post escrito a altas horas de la noche.

Las reglas del juego no pueden ser más simples

For a space that is ‘populated’:
Each cell with one or no neighbors dies, as if by loneliness.
Each cell with four or more neighbors dies, as if by overpopulation.
Each cell with two or three neighbors survives.
For a space that is ’empty’ or ‘unpopulated’
Each cell with three neighbors becomes populated.

(Un inciso: si os sobra tiempo, os recomiendo este  libro que leí hace unos años “Complexity: the emerging science at the edge of Order and Chaos” de M. Mitchell Waldrop que me sedujo tanto por el contenido como por el estilo de redacción. Nos describe los inicios del Santa Fe Institute y de la ciencias de los sistemas complejos y la autoorganización, y del Game of Life).

De vuelta. Si jugáis un poco veréis que dependiendo de las condiciones iniciales (las figuras) aparecen modos estacionarios, otros en los que el “alien” creado se mueve, otros en los que crece y explota… y si en alguno de ellos introducís un elemento extraño (podéis hacerlo clicando en uno de los píxels) veréis que el comportamiento es totalmente diferente.

Pues bien, hablando en términos de ecosistemas de innovación. Qué configuración sería la óptima para conseguir que el ecosistema se desarrolle? Por qué la introducción de un nuevo elemento en una configuración determinada de un cluster (por ejemplo una agencia de innovación local o una subvención) hace que una región se vuelva dinámica y en otros casos sea un fracaso total? Qué relación tiene esto con las organizaciones que aprenden? Y con la autoorganización?

En los próximos posts intentaré buscar referencias sobre el tema y reflexionar sobre el mismo. Hay bastante escrito sobre la difusión de las innovaciones, pero lo que a mi me interesa particularmente es por qué cuando un centro de investigación de excelencia se “planta” en una región su efecto sobre la misma es nulo o inapreciable.

Existe alguna manera de  conseguir que la pyme local que en general sigue un modelo de innovación “de perfil bajo” consiga acceder al conocimiento de las mentes brillantes del centro de investigación que genera publicaciones y conocimiento estructurado, codificado y reconocido en los indicadores “oficiales”? Será verdad que simplemente se trata de que hablan lenguajes diferentes tal y como siempre se dice de la relación universidad-empresa? En este caso la figura de un traductor o traductora sería suficiente, pero la realidad es tozuda, y la transferencia de conocimiento entre unos y otros sigue sin funcionar.

No será que en realidad se trata de un problema de castas de innovación? Donde antes primaba el capital y dimensión para clasificar a una organización ahora se considera la calidad de su conocimiento estructurado? Y el conocimiento que atesora el pobre barbero de mi pueblo, cómo se puede codificar y medir?

Complexity: Life at the Edge of Chaos

2010007. De torres de marfil y modos de innovación

No recuerdo si fue vía Twitter  o GReader, pero por fortuna me llegó hace unos días  este interesante artículo de Björn Asheim publicado por la Revista Vasca de Economía EKONOMIAZ. De hecho todo el número dedicado a los Sistemas Regionales de Innovación es interesante y recomendable su lectura. El artículo en cuestión lleva por título La política regional de innovación de la próxima generación: cómo combinar los enfoques del impulso por la ciencia y por el usuario en los sistemas regionales de innovación.

El tema que aborda es el pan nuestro de cada día de los que nos dedicamos a esto de la innovación y el territorio. Cómo combinamos el modo de innovación basado en el conocimiento científico y tecnológico (STI) vinculado a centros de investigación, universidades y grandes empresas con el modo de innovación basado en la demanda y impulsado por el usuario DUI (Doing, Using, Interacting). Este segundo modo se basa en procesos informales de aprendizaje y en la experiencia, es menos organizado y planificado, es más común en la pyme que el primero y ha permitido al barbero de mi pueblo mantener su oficio y empleo durante tres generaciones.

Cuántos municipios y regiones han acogido un centro de investigación y/o tecnológico especializado en el primer modo (STI) con la esperanza de que revitalizase su maltrecha economía? Y cuántos casos conocéis en que el centro no se haya convertido en una torre de marfil sin participación del tejido empresarial y social del entorno?  El artículo que os he mencionado propone diferentes vías para que ambos modos de innovación se encuentren en algún punto dando sentido a un sistema local de innovación.

Interesante también es la distinción que hace -nada nuevo desde Aristóteles, también hay que decirlo- entre tres tipos de conocimiento: el analítico (basado en la ciencia), el sintético (basado en la ingeniería) y el simbólico (basado en el arte) y su relación con el territorio. El primero establece preferiblement redes de cooperación de larga distancia sin afectar al territorio local, mientras que el segundo y tercero tienen un mayor impacto local.

Cuántas veces nos empeñamos en identificar las disciplinas o tecnologías que se desarrollan en un territorio para conformar clusters, cuando lo interesante tal vez sería estudiar el tipo de conocimiento que se desarrolla (también en la educación local) y si éste se acopla a las necesidades del tejido empresarial y del mercado local?

Según comenta el artículo ambos modos de innovación se pueden vincular a los tres tipos de conocimiento. Tal vez si fuésemos capaces de desaprender que existe una innovación de primera división (STI) no apta para pymes y una de segunda división (DUI) que procede de ésta para pasar a organizarnos según los tres tipos de conocimiento conseguiríamos una mayor relación entre estas fantásticas torres de marfil y la pyme local.

2009021. Emprendizaje local, "clustering" y oportunidades

images2“No vayáis solos, atrevéos a cooperar y tendréis más probabilidades de éxito” les dije a los asistentes al seminario sobre innovación que imparto estos días en Berga y sobre el que hablé ya aquí. La verdad es que a pesar de no tener el público que esperaba el curso está resultando muy interesante y enriquecedor al menos para mí y espero que también para ellos. El cambio de empresarios a futuros empresarios (y empresarias) me ha permitido explicar la innovación y aplicarla en un entorno de fácil aplicación en un futuro próximo, y adaptar el contenido del curso sobre la marcha.

Los cuatro casos que ya comenté son muy diferentes tanto en el perfil de las personas emprendedoras como en el de los contextos y objetivos. Comparten eso sí la pasión por llevar a cabo una idea, lejos están del emprendedor forzado o por necesidad. Comparten también un gran desconocimiento de organizaciones de apoyo, entidades financieras, regulaciones, estudios de mercado, recursos públicos, la red… que los que vivimos en la gran capital damos por sentados demasiadas veces. Este hecho, que puede suponer una desventaja, aporta también una elevada capacidad de autoaprendizaje y de empresas que se desarrollan con recursos propios.

Dos apuntes de la segunda parte del curso:

  1. En un comarca con índices de paro elevados en estos momentos de crisis es curioso constatar el gran número de oportunidades de crear empresas o líneas de negocio a partir de la construcción de cadenas de valor, de agrupaciones o de asociaciones de ideas de los proyectos presentados. La respuesta más común és “Aquí nadie ofrece este servicio” o bien “nos falta mano de obra especializada”. Realmente en esta época de internet es tan importante el factor geogŕafico y la concentración? Excepto algunos casos aislados de éxito como David Jané que emigró de Badalona a Riudaura y algunos otros que conozco, la masa empresarial prefiere la concentración. Tenía lógica cuando se intercambiaban productos físicos pero ahora…
  2. La proximidad de las personas en una ciudad de 15.000 almas permite (u obliga a ) que trabajo y ocio se mezclen y que la red social no necesite de linkedins ni facebooks. Uno de los ejercicios que hemos hecho es crear un proyecto de empresa en el que participasen los cuatro subproyectos, algunas empresas locales que conocían. Ha sido un ejercicio muy interesante observar los diferentes puntos de vista y las oportunidades que se abrían. El papel de los “inversores locales”, de los terratenientes, de la administración local (con contactos de personas reales) y del entorno. Seguramente no será un proyecto que salga adelante pero el ejercicio ya ha valido la pena.

Si la administración cooperase fomentando estos proyectos cruzados, esta hibridación de la que nos hablaba Alfons Cornella otro gallo nos cantaría. Hasta yo he encontrado una oportunidad para redecorar mi vida, dentro de un año os contaré si la he aprovechado o no.