2015020. Internet, prótesis para una inteligencia colectiva

shakespeareSegún algunos modelos nuestro cerebro va madurando con el crecimiento pasando por diversos estadios hasta que se desarrolla el neocórtex que nos confiere las capacidades diferenciales que nos hacen ser lo que somos hoy, para bien y para mal. En esta entrada pongo por escrito algunas reflexiones sobre la posibilidad de que internet sea la prótesis que nos ayude a alcanzar un nuevo estadio evolutivo hoy todavía desconocido como sucedió en su día con el control del fuego.

Vaya por delante que mi conocimiento en psicología evolutiva o neurobiología es todavía escaso, así que la entrada carece de toda base científica. Al parecer si a un bebé de cuatro meses le tapas con un pañuelo el cubo con el que juega, no se le ocurrirá pensar que puede estar debajo de la tela porque no puede todavía hacerlo. Su cerebro no ha madurado. Lo mismo pasa con el concepto de volumen, fracción o si me apuras la física cuántica. Sin ir más lejos yo mismo acabé la carrera de física sin llegar a entender esta teoría.

Según alguna teorías uno de los elementos que contribuyó a nuestra evolución como especie fue el control de la tecnología del fuego y de la agricultura que nos permitió ingerir proteínas incrementando así el volumen del cerebro y la consiguiente capacidad racional y de gestión emocional. Como en el caso del niño, antes de adquirir cierto tamaño crítico la especie no estaba preparada para contar más allá de unos pocos números, o para establecer mapas mentales o estructuras lógicas y secuenciales, como el niño del cubo. Según estas teorías la tecnología del fuego actuó como prótesis en nuestra evolución como especie.

Por otro lado, teorías actuales sostienen que en la evolución del Neocórtex

(…) los investigadores Aiello y Dunbar encontraron más bien una relación directa entre el tamaño del neocórtex y la cantidad de miembros que forman grupos sociales.3 Mientras más grandes los grupos sociales, mayor es el neocórtex. Esto da un indicio de que el desarrollo y evolución del neocórtex (y de la inteligencia) fue impulsado principalmente por la necesidad de mantener complejas relaciones sociales (como la cooperación, la competencia, la alianza, el engaño, etc).3

Supongamos para acabar que el neocórtex no ha agotado su camino evolutivo, y que espera una nueva tecnología que hasta ahora no teníamos para seguir su proceso. De hecho, si como mantiene Dunbar el tamaño del neocórtex depende del tamaño grupal, ¿no podría ser la internet de las cosas y de las personas  la nueva prótesis que necesitamos para desarrollar una nueva inteligencia, colectiva esta vez, que nos permite evolucionar como especie hacia un estadio superior de conciencia en la que no nos matemos y cooperemos por el bien común?

Como el niño de Piaget que ni tan siquiera intuye que el cubo está debajo del pañuelo, tal vez no podamos comprender esta nueva inteligencia hasta que nuestro neocórtex haya evolucionado suficientemente. Y para ello, como en el caso del fuego, internet puede ser la prótesis que necesitamos.

Para saber más

Nota 1. Algunos argumentos sobre los que se basa esta entrada están algo desfasados, en especial los diferentes estadios de inteligencia que Piaget ya explicaba el siglo pasado, pero sirven a efectos de la relación.

Nota 2. Admito que la entrada no es suficientemente clara entre la distinción de la evolución de la especie (nuestros tres cerebros) y la evolución en la misma persona (los cerebros existen pero se van activando con los años). No he sabido explicarme mejor, pero la idea está, si quieres puedes ayudarme a desarrollarla.

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