2014035. B2B, del Business to Business al Brain to Brain. Plantas, Mancuso y Neuroelectrics

mancuso_stefano01Fritjof Capra postula que el conjunto de procesos, agentes (materia) y patrones (relaciones) entre ellos es lo que asegura el mantenimiento de la vida en nuestro planeta. Es lo que llama la trama de la vida, caracterizada por la no linealidad, los bucles de realimentación y la autoorganización. En este sistema no se maximizan estrategias individuales sino el conjunto de manera dinámica, y a mayor biodiversidad, mayor complejidad y resiliencia del sistema. La especie humana no forma parte todavía de esta trama de la vida -si desaparecemos no pasa absolutamente nada- y lo que pretendo explorar en este apunte es cómo podríamos utilizar los avances en tecnología de redes para mejorar nuestro encaje.

Redes de personas y la internet de “cosas”

La eclosión de las redes sociales ha estado hasta hoy centrada en las personas, sus negocios y sus relaciones personales, y ha propiciado -o eso creen algunas personas no sin cierta ingenuidad- revoluciones sociales espontáneas. Pero no dejan de ser redes intraespecie de inteligencia -o charlatanería- colectiva, y lo que buscamos es configurar una vía de comunicación de nuestra especie con el resto de agentes del ecosistema Tierra.

La aparición de la internet de las cosas, IoT, podría ser una oportunidad, pero mientras las “cosas” que se conectan sean objetos que no pertenecen al mundo de los vivos toparemos con el problema anterior, lo material inerte por un lado, lo orgánico por otro. Este sería el caso de la investigación que lleva a cabo el MIT bajo el excelente proyecto Senseable orientado a smart cities, tal vez la nueva smart bubble.

Es cierto, a veces estas “cosas” miden parámetros que nos interesan como el ruido en el océano, el desplazamiento de las placas tectónicas o la temperatura de todo el mundo. En definitiva, redes que auscultan nuestro planeta tal y como hacía SETI con el universo. En este apartado podemos mencionar a la iniciativa Painelglobal que nos muestra en tiempo real cómo los terremotos son mucho más frecuentes de lo que pensábamos, y la a la pime local 1000001 Labs centrada en auscultar los mares con -entre otros- su propuesto de sensor Hydroino.

Redes sociales vegetales

Hemos hablado de personas, de cosas o de física básica, pero ¿cómo conseguir que el ecosistema conecte organismos como animales y plantas para poder trabajar conjuntamente hacia la maximización del conjunto? ¿Y si existiese una internet de las plantas similar a nuestras redes sociales? ¿Y si pudiésemos utilizar árboles para algo más que fabricar muebles, papel o calentarnos?

Esta es la idea y obsesión de Stefano Mancuso. Las plantas se relacionan entre ellas, a su manera. Sus raíces presentan una disposición en red similar a internet, robustas y conductoras de señales eléctricas. Lo único que debemos hacer es aprender su idioma, conectarlas correctamente y ya tendremos a punto las plantas cyborg, o plantoids en el vocablo usado por Mancuso en este TED. Me diréis que cualquier persona entendida sabe cuándo una planta sufre estrés hídrico o exceso de nitrógeno sólo con verla, pero lo mismo podemos decir de las redes sociales. No nos interesan sujetos concretos sino tendencias, el Big Data vegetal, variaciones de colectivos de plantas sujetos a tensiones externas.

Comunicarnos con las plantas

Pero si a alguien no le van lo del Trend Hunting o lo de las masas y quiere comunicarse directamente con su geranio lo tiene algo más fácil que hace un año. En un post de 2008 hablaba de Starlab, de Ana Maiques y de Giulio Ruffini, sus impulsores. Hoy es una empresa puntera demostrando que se puede investigar y ser competitivo como ente privado.

La empresa Neuroelectrics, spin off de starlab, comercializa uno de los productos que me resultan más fascinantes del panorama tecnológico. No sé cómo hay personas que prefieren un móvil de última generación pudiendo comprarse un Enobio. La empresa ha aparecido recientemente en los medios por haber conseguido por primera vez comunicar dos cerebros sin pasar por los sentidos, algo parecido a una telepatía básica. Lo podéis encontrar explicado en el artículo original o en la revista científica Materia.

La idea es simple y según los responsables del proyecto nos encontramos todavía en el nivel de las primeras comunicaciones por morse. Con mi cerebro y Enobio genero 0s y 1s -pensando en manos o pies- y a miles de km de distancia un dispositivo similar pero estimulador recoge esta señal de internet y la convierte en pulsos eléctricos recogidos por el otro cerebro, reconstruyendo así los 0 y 1 del Morse.

¿Qué pasaría si sustituyésemos el primer cerebro por una de las plantas del laboratorio de Stefano Marcuso? No estamos preparados todavía, pero pronto nos podremos poner un estimulador cerebral para saber cómo se encuentra nuestro geranio, decirle que no está solo y que volveremos después de nuestro viaje de cada verano liberándolo del riego gota a gota. Cada especie de planta hablará su idioma, claro, si yo fuese una academia me empezaría a preparar para enseñar geranish o geraniol.

 Para saber más

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